viernes, 24 de julio de 2015

En silencio

Quedarme en silencio ahí contigo, solo eso.

domingo, 19 de julio de 2015

Los tontos

Lo que pasa es que los tontos somos nosotros, no los otros.

Me duele la vida

Me duele la vida, sí, me duele la vida, me duele la espera, me duele la ausencia.
Me duele la distancia, pero también me duele el no entenderla.
Me duele lo que no he dicho y también me duele lo que tengo guardado.
Me duelen los hechos no consumados, me duele lo estrecho y lo que se ha deshecho por algo no planeado.

Me duele el susurro que nunca me diste, el espacio que entre mi piel y tu boca dejaste.
Me duele lo dulce, lo amargo, el sabor de lo no vivido.
Me duele que el cielo no me llore, que la lluvia no me bañe.
Me duele la muerte de las cosas pendientes, del detalle inherente y la herencia de este, los surcos en tu mirada cuando te marchas… Me duele tu ida.

Me duele el pecho, no el que tengo, si no el que no, me duele el que no comparto.
Me duele y me desarmo, porque no dices  nada, ni gracias, ni de nada.
Me duele la esencia de la ausencia misma, ya te dije, pero me duele más cuando sé que aun estás.
Me duele porque no puedo decirte nada, no me corresponde, no es mío y nunca fue de mi propiedad.

Me duele la herida que dejaste abierta, esa ventana mal cerrada, que estaba y aún está.
Me duelen tus manos que ya no siento, que ya no quiero.
Me duele tu aroma, tu estancia y la instancia misma de mirarte desde lejos.
Me duele que con tus ojos me mires, pero no con los que quiero, me miran vacíos, sin sueño y con un dueño que no soy yo.

Me duele la vida, el dolor mismo, me duele tu imagen, me duele tu ser.
Me duele tu llanto, me duele tu risa, me duele tu cuerpo, que mío no es.
Me duelen los ojos, me duelen y te miran, te miran y no quiero, porque solo tu olvido deseo.
Me duele la espera, que no es mía, me duele el pensamiento, que no está conmigo, me duele la persistencia del dolor mismo que dejó tu ausencia, pero más me duele cuando es en tu presencia.

jueves, 16 de julio de 2015

9 partes cuando unos parten

Es parte de una parte de muchas partes, que parten de parte desde alguna parte y que parte para dar parte a donde todo parte.

De los árboles y otras fantasias.

Ya me duelen las raices que no tengo...

Somos

Somos el fragmento de las cosas, la sombra de lo deseado.
Los pensamientos del pasado, los anhelos, lo estancado.

Somos ritmo, malos pasos, risas sordas, ojos raros.
Los mismos que nos miran cuando todo está acabado.

Somos simples, pero buenos, lo bohemio no se quita.
Nuestras noches y la luces, artificios del artista.

Somos raros, o normales, a la vista del extraño.
Algo rotos, algo torpes, algo lindos o algo vano.

Somos locos encerrados, enjaulados de momento.
Nuestras risas son las almas del que cae desolado.

Somos noche, somos día, somos lluvia o agonía.
Yo no soy, sin ti no somos, no eres nadie, o somos todos.

Densidad

Es que el aire se nos está poniendo pesado, y en tu cuarto en realidad ya ocupamos todos los espacios. No hay rincones vacíos y el vapor de nuestras voces en los muros se resbala.
Se me pierden los segundos, y los minutos se destrozan, es que el aire se nos está haciendo pesado, y en tu cuarto en realidad ya no cabemos,

Ya no hay suerte que nos aguante ni destino que nos merezca. ¿soy yo o nos ahogamos en tu desvelo?, es que el aire se nos está haciendo pesado, y en tu cuarto ya no hay tiempo.
Nuestras espaldas no se conocen, y no luchan por hacerlo, es que el aire se nos está haciendo pesado, y  tu cuarto este momento.

Moriré por esperarte, es que siento que me pierdo, en tu cuerpo, entre tus manos, en tu pelo y tu reflejo. Es que el aire se nos está haciendo pesado, y en tu cuarto hay embeleso.
Son mis manos que se juntan en tus hombros y cintura, es que el aire se nos está haciendo pesado, y tu cuerpo sobre el mío.

No te vayas te lo ruego, es mi piel la que te grita, y ese soplo de tu boca en mis oídos  que me excita. Es que el aire es más pesado, cuando es el tuyo mío, y en tu cuarto no hay espacio, no hay destino, no hay caminos. Y somos bestias encerradas en el lugar quizás, equivocado, en el momento no preciso, pero es que el aire es muy pesado, y solo quiero respirarte… Un suspiro en nuestro aire, nuestro cuerpo, hazme tuyo, mujer salvaje, dame el aire que no tengo y te doy yo por mi parte, todo esto que ya es tuyo.

martes, 14 de julio de 2015

Pajaritos


No hay forma que tus alas puedan estar atadas
no hay forma para que se te pida que te quedes
no hay como pedirte que cantes si no quieres
no hay de otra más que verte

Naciste para el espacio, para el viento y el aire
para la lluvia fina y los tiempos irreales
creciste sin querer con los pies sobre el suelo
más el cielo siempre observaste, lo quisiste, lo admiraste

Ligera de sentimiento, volátil de pensamiento.
No es tu lugar aquí, sino que allá
donde el sol te acaricia, y los árboles a lo lejos te saludan
donde la luna es la vela que ilumina tus noches frías

Y es que en aire está tu vida
Y no permites un lugar estático
Y es que todo lo que miras,
no es el lugar en el que te quieres quedar

Cúlpame, por algún día querer capturarte
perdóname, pero es que no quiero dejarte
quédate, pajarito, solo acompáñame
un momento, tan solo un momento

Mirarte ahí sin hacer nada, es un panorama
tus ojos grandes como un ave que descansa
que solo para porque tiene sed
y que bebe solo para seguir el viaje largo de después

Adiós hoy te digo, mejor así,
porque si me encariño, no te dejaré partir
Adiós, y ojalá mañana vuelvas
por mi ventana, o quizás por mi puerta.

Inesperado, desesperado.

No me advertiste que esto ya había comenzado,
ni siquiera me advertiste que éramos solo dos
No vi venir el primero, tampoco sé si fue solo uno
y entre tus sábanas ya nos mezclamos.

Ni siquiera te he tocado, pero ya te veo, te imagino, ya te siento.
Tus labios fríos, tus manos no.
Es que el tiempo entre tu vientre de mis manos es estrecho
duro, mudo, pero astuto.

Torpe y lento a paso tibio me estremezco,
son tus manos y las mías, que se mezclan en tu cara,
mis mejillas en las tuyas y mi lengua entre tu oreja,
van haciendo este sendero, a lo que no conozco, pero quiero.

Bajo todo rito eterno, hay algo que hoy deseo:
que tu boca sea astuta y tus pechos mi refugio,
que mi lengua sea tuya, y también tu pensamiento
Tu deseo más sagrado, yo, mis manos y mi cuerpo.

Repite que te gusta como bajo por tus hombros,
cuando toco tu entre pierna, y te engaño con un juego.
Que te mojas si te toco, y que mueres si te dejo,
que me cuentes en suspiros que encontré tu punto exacto.

Hay dolores que nos gustan, y que son los esperados,
hoy tus uñas no me hieren, y tus dientes no me asustan.
Tu mirada fija me llama, como llamas hoy mi muerte
en tus piernas, tu cintura, y tu ombligo ahí, desnudo.

Baja más, ahora dices, baja más que aún no llegas,
pues incitas que me pierda, con mi lengua y con mis huellas.
Manos tibias, cuerpos húmedos, si me encuentras es que quiero,
hoy mis manos son las tuyas y las tuyas son mi eterno.

No me atrevo aun, aunque pidas, porque quiero tenerte lista,
quiero saber que sientes cuando quieres que te haga mía
y de repente de sorpresa, tú me llamas a tu interno,
tomo firme tu espalda, y bailamos juntos en tu cama.

Seamos dos y muchos más, quiero enredarme, recorrerte, acorralarte
morderte, rasgarte, mirarte, sentirte, perderte, tocarte.
Tomarte y derretirte, moldearte y detenerme.
Tener tu sexo con el mío, que ya no sienta frío, ni la luz, que solo escuche tus gemidos, tus latidos.

Pide más, ya no aguantas, pide más y aprieta fuerte así tus labios
pide más, pídeme entre dientes, pide más sin detenerte
ya no hay nada más que esto, que en tu cama nuestro encuentro
y en el último grito desesperado, mátame, aniquílame, destrózame la piel que aquí hoy yo muero. 

¿Un café?

Si tomara café te invitaría uno, pero como no tomo.
¿Qué otro cliché podría inventar para poder decirte algo? o no decirte nada.
 Mejor no te invito a nada y el problema se acaba, en mi cabeza y en mis manos.
Y a lo mejor hay algo que puede entenderse como "el arte del silencio".

Bueno, solo caminemos, y mejor ni te miro. Y así quizás me miras tu(...) Hola ¿como te llamas?... no, no. Mejor ni te lo pregunto, soy muy tímido para hablarte y muy torpe para contarte mis cosas(...) Hola, ¿quieres ir a caminar? te conozco hace tiempo ya, pero quería fingir que no sé ni tu nombre, aunque tu si sabes que ya nos conocemos.

Mariposas

Soy... Soy de los que se adaptan.
No me gustas ni mi espantas, algo me atrae, pero es más que tu mirada.

Si te soy sincero, no es nada terrible, y el juego previo de entuciasmo lento y pulcro, se nos escapa entre las palabras...

Aunque más a mi que a ti... Y eso que me pone nervioso.

El simple hecho

El hecho de sentir tus manos aferrandose a las mías

Acorralada

Sé que es quizás mi palabra contra la tuya, 

Pero te recuerdo que atrás tuyo está la pared y delante estoy yo.

Tu estás entre medio... Y tu boca está muy cerca.

Aquí entre nosotros

Yo conozco cada fracaso en tu piel, cada herida en tus labios, cada suspiro de tus ojos y cada detalle en tu mirada.

Yo soy quien toma tu cintura, te desarma la rutina, quien te afirma mientras caes, quien respira en tu cuello.

Tu, la que me espera y me destruye, la que come de mi cuerpo entre ataduras, la que baja por mis hombros y que muerde lo que pienso.

Tu, la que se queda sin mirarme, la que hace lo que quiere y la que me quita un beso al aire.
Yo solo soy porque sabes que te encanta, y creas que el juego es tuyo, mas sin mi lo tuyo es nada.

Yo soy lo que quieres, pero crees que eso es tuyo, más tu cuerpo se resigna solo a un paso de rendirse...